Ser madre después del cáncer

Ser madre después de superar un cáncer puede ser parecer una tarea difícil o casi imposible. A muchas pacientes el cáncer les sobreviene en la niñez, la adolescencia o en plena edad fértil. La tasa de supervivencia en tumores infantiles y adolescentes es del 70%, en las leucemias linfoblásticas agudas es del 80% y en los linfomas de Hodgkin del 90%. El cáncer de mama también puede afectar a un número significativo de mujeres en edad fértil en las que han mejorado las tasas de supervivencia. 
El cáncer no tiene por qué ser considerada una enfermedad mortal y la calidad de vida de los supervivientes es uno de los retos que se nos presentan cada vez más a los oncólogos.
Las mujeres sufren en gran medida las consecuencias de los tratamientos. La quimioterapia puede provocar una disminución o incluso una anulación de la función ovárica. La radioterapia lo hace cuando ha de aplicarse en la región pélvica o cerca de ella. Así, se estima que un 42% de las pacientes en edad fértil que reciben un tratamiento oncológico van a presentar problemas de fertilidad.  Por ello, preservarla en el momento diagnóstico debería se una cuestión que siempre se debe plantear a una paciente de estas características.
Desde hace ya unos años se están consolidando estrategias para proteger y conservar la función ovárica en pacientes oncológicas:
Antes del tratamiento oncológico: 

1.- Criopreservación de ovocitos o vitrificación:
Consiste en la congelación de ovocitos tras realizar una estimulación ovárica. Mediante esta técnica se consiguen excelentes resultados a la hora de descongelar. La ventaja de esta opción es que permite a la mujer tener hijos años después de congelarlos, pero con las mismas posibilidades que cuando se vitrificaron sus óvulos. No está indicada en niñas. 
2.- Criopreservación de tejido ovárico:
Con esta técnica conseguimos preservar la fertilidad y la función hormonal ovárica. Consiste en la extracción mediante cirugía laparoscópica de la corteza de uno de los dos ovarios, para ser congelada posteriormente. Cuando la paciente obtiene la curación de su enfermedad, la corteza ovárica se reimplanta en el mismo sitio donde se obtuvo. Puede indicarse en niñas, adolescentes y mujeres jóvenes.
3.- Otras opciones:
La transposición quirúrgica de los ovarios se realiza para evitar la exposición directa de los ovarios a la radioterapia y suele realizarse con cirugía laparoscópica.  
Después del tratamiento oncológico:

1.- Medios naturales:
La recuperación de la función ovárica normal es la situación más deseable, pero desgraciadamente es infrecuente, pues no supera el 20-30% de los casos. En estas situaciones lo más adecuado es tratar de obtener una gestación por medios naturales. Es aconsejable esperar un tiempo que le recomiende su oncólogo antes de intentar una gestación espontánea.
2.- Reproducción asistida:
Si la función ovárica se recupera, pero la reserva ovárica es escasa, las posibilidades de obtener un embarazo natural se reducen de forma drástica. Por ello es importante antes de someterse a un tratamiento de reproducción asistida, realizar un estudio exhaustivo de la función ovárica para valorar las posibilidades de quedarse embarazada. Así, en función de la edad y la reserva ovárica de la mujer se podrán realizar diferentes tratamientos de reproducción asistida: inseminación artificial, fecundación in vitro o microinyección intracitoplasmática de espermatozoides. 
3.- Donación de óvulos:
En el caso de que la función ovárica no se recuperase, existe otra alternativa que es obtener una gestación con óvulos de una donante, ya que el útero no se va a ver dañado por los tratamientos.
4.- Adopción:
Esta es siempre una alternativa a contemplar, no menos importante si se desea ser mamá. 
Ayer fue el Día de la Madre y desde aquí quiero homenajear a todas las madres, especialmente a aquellas valientes que han sido madres después de superado un cáncer.

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Cáncer y Fertilidad

Cuando el cáncer sobreviene en alguien muy joven o en edad reproductiva cabe pensar en la posibilidad de tener descendencia una vez supere la enfermedad. En muchas ocasiones, y dado al cambio de modelo reproductivo actual en el mundo occidental (cada vez es más frecuente tener hijos más tarde de los 35 años), es posible que esa persona joven afecta de cáncer, con su proyecto vital de tener descendencia, se vea truncada  por los tratamientos oncológicos.

Como en muchas ocasiones existe la posibilidad de curar la enfermedad, pero dejar al o a la paciente con una infertilidad-esterilidad secundaria, hemos de prevenir y valorar opciones que nos puedan permitir la paternidad o maternidad futuras. He aquí las opciones:

En el varón:

Algunos tratamientos para cáncer pueden causar infertilidad en el hombre. La irradiación corporal total (como se usa en el transplante de células madre o de médula) y la radioterapia a un área que incluya los testículos puede reducir la cantidad de esperma (azoospermia). Esto no significa que no pueda ocurrir un embarazo, si no que es probable que sea dificultoso.

Algunos tipos de quimioterapia pueden ocasionar daños en el esperma a corto plazo, mientras que otros pueden causar daños de infertilidad a largo plazo. Esto depende de los tipos y de las dosis de medicamentos que se usan. Se ha visto que los cambios a corto plazo pueden durar alrededor de tres meses después del último tratamiento. Debido al riesgo de defectos congénitos que hay con los daños al esperma por la quimioterapia recibida por el padre, es difícil determinar la relación de esto. Para reducir este posible riesgo, los médicos a menudo recomiendan que se empleen métodos anticonceptivos de forma meticulosa durante el tiempo en que el hombre esté recibiendo quimioterapia y algunos meses después que termina el tratamiento. Hasta el momento, ningún estudio ha informado un aumento en los defectos congénitos o cánceres en niños que fueron concebidos en forma natural por padres que recibieron anteriormente tratamientos para el cáncer.
Algunos tipos de cirugía en la región pélvica y genital pueden causar infertilidad. Por ejemplo, si se extirpan ambos testículos, ya no es posible producir espermatozoides y el hombre queda estéril.

Si usted quiere tener hijos y le preocupa la reducción de su fertilidad, hable con su médico antes de comenzar el tratamiento. Una opción podría consistir en hacer una CRIOPRESERVACIÓN DE SEMEN. Si no está seguro sobre sus deseos de procrear en el futuro, puede que deba informarse para acudir a un banco de esperma y obtener más información sobre el procedimiento.

En la mujer:
La experiencia acumulada en la actualidad no ha puesto de manifiesto un mayor riesgo de enfermedades genéticas en los hijos de pacientes sometidas a tratamientos oncológicos.

Al igual que apuntábamos en el varón, la radioterapia pélvica o la irradiación corporal total pueden lesionar los ovarios y producir infertilidad y menopausia precoz. 

La quimioterapia también tiene un efecto adverso sobre el ovario, pudiendo producir una infertilidad o una esterilidad. Los efectos adversos sobre la fertilidad dependerán del tipo de quimioterapia empleada, su dosis, la duración del tratamiento, la asociación con otros fármacos, la edad de la paciente y la propia variabilidad individual.

Los procedimientos quirúrgicos conservadores son seguros para el tratamiento oncológico, aunque no siempre van a resolver el problema reproductivo. 

Técnicas para preservar la fertilidad:

– En cáncer de cérvix:
El tratamiento recomendado para preservar la fertilidad de pacientes con lesiones premalignas y carcinoma in situ, sería la resección con asa diatérmica. La conización con láser o conización fría también son adecuadas, reservándose éstas para lesiones más extensas o microinvasivas. La traquelectomía sería el tratamiento recomendado para preservar la fertilidad en pacientes con lesiones invasivas de cérvix en estadios precoces I-A2 y podría valorarse en estadios IB y IIA.

– En el cáncer de endometrio:
El tratamiento recomendado para preservar la fertilidad de pacientes con lesiones malignas de endometrio en estadios IA G1 puede consistir en hormonoterapia a altas dosis de progestágenos. Para ver que esto es posible haz click aquí.

– En el cáncer de ovario: 
Los tumores de ovario de bajo potencial de malignidad en estadios IA y bien diferenciados (grado 1) pueden tratarse de forma conservadora si se desea preservar la fertilidad, mediante tumorectomía u ooforectomía (extrayendo exclusivamente el tumor o el ovario afecto). Posteriormente a conseguirse la fertilidad habrá que sopesar la conveniencia de un tratamiento quirúrgico completo. También en estadios precoces IB grado 1, puede tratarse de forma conservadora aunque en estos casos si se realizara una ooforectomía bilateral habría que recurrir a técnicas de reproducción asistida, con conservación de de tejido ovárico o congelación de ovocitos.
 
La protección farmacológica del ovario durante la quimioterapia puede conseguirse mediante la administración de análogos GnRH con la intención de mantener en reposo a los ovarios. 

La transposición ovárica (colocación de los ovarios en un lugar alejado de la pelvis) puede representar una técnica adecuada para preservar la fertilidad de pacientes que han de recibir radioterapia pélvica.

– En el cáncer de mama:
Los datos científicos que se tienen hasta la actualidad son limitados, aunque se ha observado que el embarazo no parece afectar negativamente el pronóstico en mujeres con cáncer de mama previo. Si una mujer que ha padecido cáncer de mama desea tener un hijo es importante que lo consulte con su oncólogo, para que valore de forma individual su caso. Para más información pueden consultar el Consenso sobre Cáncer de Mama y Fertilidad.

Las técnicas para preservar la fertilidad en aquellas mujeres que por un tumor ginecológico o no la puedan perder, existen diferentes técnicas en la actualidad:

– Congelación de embriones. Se precisa pareja estable y puede plantear problemas de índole ético.
– Criopreservación de ovocitos. Puede estar desaconsejada en pacientes con tumores hormonosensibles.
– Criopresevación de tejido ovárico. Especialmente recomendada en niñas y jóvenes.
– Maduración de óvulos en laboratorio. En estudio

Para más información pueden acceder a información más completa en la AECC. 

Con esto concluyo que cada vez tenemos más conocimientos para mantener la ESPERANZA




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